viernes, marzo 07, 2008

PARA PENSAR


Caye y Tano, en su diario paseo, comentan todos los temas de actualidad. Hoy le ha tocado a uno delicado y polémico: el calentamiento global, la destrucción del planeta.

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Caye.- Tano, estoy tremendamente preocupado por el calentamiento global. Después de oír y leer todas las noticias que llegan a mí poder, he sacado la conclusión de que tú y yo también estamos poniendo nuestro granito de arena para destruir totalmente el planeta.

Tano.- No jodas, Caye. No sigas por ese camino que tú siempre acabas convenciéndome, aunque en este caso lo veo difícil. Durante la mitad de nuestras vidas no hemos tenido coche. Ahora que lo tenemos, tienen tan poca potencia, y los usamos tan poco, que no gastamos ni cinco litros a la semana entre los dos. Nosotros empezamos a ducharnos con agua caliente a partir de los veinte años…y una ducha a la semana. En vez de calefacción tenemos estufas en nuestras casas y no las ponemos todos los días. Ya me dirás como estamos destruyendo el planeta tú y yo.

C.- Pues sí. Piensa que, antes de la ducha semanal con agua caliente, ni siquiera nos duchábamos. No teníamos coche y por lo tanto no gastábamos gas ni gasolina. Éramos ecologistas puros. El ideal. Practicábamos lo que ahora se llama “consumo responsable”.

T.- ¡Lástima que no lo supiéramos entonces! Yo creía que en vez de ecologistas éramos pobres y luchábamos por salir de aquella miseria.

C.- No lo sabíamos porque formaba parte de la férrea doctrina que nos inculcaba el odioso régimen político de aquellos años. Si nos hubieran dicho la verdad todavía nos estaríamos duchando con agua fría, eso es verdad, pero hubiéramos salvado el planeta. Ahora estaríamos orgullosos de ello.

T.- ¡Coño! Eso es lo mismo que está intentando hacer el americano ése, el tal Mr Gore.

C.- Exacto ¡Al Gore! Ese sí que es un ecologista puro y un luchador en defensa del globo terráqueo, del planeta, del mundo mundial.

T.- ¿De verdad te lo crees, Caye?

C.- ¿Cómo que si me lo creo? No ves que está viajando por todo el mundo en combate constante por esta noble causa. Es como el nuevo Guerrero del Antifaz en lucha permanente contra el calentamiento global.

T.- Bueno, en las condiciones que él lucha también lucharíamos tú y yo.

C.- ¿Acaso sabes tú las condiciones de este noble guerrero, de este superman?

T.- Bueno, sé alguna y, la verdad, son para pensar. Fíjate, sólo por conferencia cobra 200.000 dólares… ¡y todos los gastos pagados!

C.- Poco, me parece poco para tan grandes metas que se ha trazado este defensor de la vida, de la naturaleza, de la gente…

T.- Viaja en su propio avión privado. Con lo cual el índice de CO2 por persona se eleva a niveles de locura.

C.- ¿Y qué? Todo se lo merece el salvador, el nuevo mesías. Nada importa que cuando era vicepresidente de los Estados Unidos no hiciera nada. Ahora lo está haciendo todo.

T.- Además, es muy posible que predique buenos consejos, pero él es un ejemplo de derroche. Fíjate, una sola de sus casas, la que utiliza su familia para vivir, la que está situada en Nashville (Tennessee) tiene 20 habitaciones. Según las malas leguas (que siempre son las que dicen la verdad) su factura mensual de energía asciende a 1.359 dólares; se trata de una cifra 20 veces superior a lo que gasta una familia media americana. Y esto sólo en una de sus casas. Tiene, además, una residencia en Arlington y un gran apartamento en San Francisco. Supongo que también gastará energía allí.

C.- Tano ¿puedes hacer el favor de decirme de dónde sacas tú tanto dato?

T.- Caye, uno que lee la prensa y se conecta a Internet de vez en cuando.

C.- Tendré que hacerte caso e ir a tomar clases de informática. Ya casi sabes más que yo de todo.

T.- Pero lo que quizás ignores de este individuo es que tiene acciones en empresas petrolíferas como la americana Oxy y la británica BG Group. Y no hace falta que te diga que lo que más contamina es el petróleo y sus derivados.

C.- Me estoy dando cuenta, Tano, de que nos están contando un cuento chino, o que nos están diciendo unas cosas mientras los que nos las dicen hacen otras para mejor provecho de ellos mismos.

T.- Pues aún no sabes la última.

C.- ¿La última de qué?

T.- Pues verás. Del 5 al 15 de diciembre van a reunirse en Bali (Indonesia) los representantes de 180 países para tratar del calentamiento global.

C.- Bien. Hay que hacer algo. Que se reúnan. Por ahí se empieza.

T.- Sí, está bien que lo hagan. Pero van a ir con tal cantidad de aviones privados que van a colapsar el aeropuerto de ese país y ya se les está buscando aparcamiento para estos aviones en aeropuertos cercanos. Y lo mejor, bueno, lo peor, es que con tanto avión privado van a elevar la tasa de CO2 de la zona a límites estratosféricos.

C.- En resumen, la vieja política de hacer lo que yo digo y no lo que yo hago. Eso también lo hacen aquí nuestros políticos. Ya has visto que el Sr. Montilla, Presidente de la Generalitat de Cataluña, envía a sus hijos a estudiar al extranjero, donde no aprenden ni castellano ni, mucho menos, el catalán que él impone en Cataluña.

T.- Así es. Y nosotros a seguir creyendo que todos nos quieren salvar y a esperar que el agua del mar llegue hasta la estación de nuestro pueblo por culpa del calentamiento dichoso.

C.- Bueno, pues no estaría mal del todo. Puede que a los de Zaragoza se les seque el río Ebro, que La Manga del Mar Menor se quede bajo del agua, que los glaciares se derritan… pero nosotros tendríamos la playa más cerca.

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