
Decía el académico D. Joaquín Calvo Sotelo que todos los idiomas tienen palabras bellas y otras que no lo son tanto.
Para él, una de las palabras más hermosas del español era OROPÉNDOLA. Sus cinco sílabas y su acento esdrújulo hacen que al pronunciarla lentamente y en alta voz observemos como el sonido nos sube por la nariz hasta llegar a las sienes, dejándonos en la boca, al igual que un vino jerezano, el agradable sabor de su pronunciación.
A todos los idiomas les debe ocurrir lo mismo. Pero hay un idioma en particular que tiene, además de palabras bellísimas, la que, por lo menos en mi opinión, es la palabra mas cara de todos los idiomas existentes, y, posiblemente, habidos y por haber.
Se trata del idioma inglés. Esta lengua tiene una palabra cuyo precio es tan alto que dudo que alguna vez se pueda calcular exactamente. Se trata de la palabra: HELLO (Hola, en español)
Háganse esta pregunta: ¿cuántos estudiantes (de habla no inglesa, por supuesto) hay en el mundo de edades comprendidas entre los 5 y 17 años estudiando esta lengua? Respuesta: posiblemente millones.
Cojan al azar a uno de estos estudiantes (si es de la familia, mejor) y colóquenlo frente a una persona nativa del Reino Unido y díganle al estudiante: “Mira hijo, (o sobrino, o nieto... o lo que sea) esta persona es inglesa, dile algo en su lengua”. Verán como el estudiante le dirá inmediatamente y sin vacilar: “Hello”. Y aquí se callará, cerrará su boca como un candado de acero templado... y no dirá nada más.
Usted insistirá. “¡Vamos, hombre, dile algo mas!”. El, repetirá, “Hello” y esta vez, para demostrar gráficamente lo que significa la palabra y que le entendamos los familiares y amigos, levantará su mano (derecha o izquierda, aquí no se ponen de acuerdo los estudiantes) y la hará oscilar a la altura de su cabeza.
Usted no se podrá aguantar y le dirá al estudiante “¡¡Pero hombre!!, ¿no tienes nada mas que decirle?” Él, invariablemente, le contestará “¿Para que?” (Filosofía pura esta respuesta, oiga)
Ahora vamos a sacar la cuenta. Tiempo que lleva el estudiante luchando (y por lo visto perdiendo) con el idioma inglés: 10 años, a razón de 8 meses por año, es igual a 80 meses. 80 meses, a una media de 30 € da un total de 2.400 €. ¡¡¡2.400 €!!! El equivalente a 400.000 Ptas. para que el niño haya aprendido una sola palabra útil. Si a esto se añade que el chico necesitará aprender un mínimo de mil palabras para poder defenderse medianamente en la lengua de Shakespeare, verá usted como el resultado no le cabe en la calculadora.
Si después de revisar estas cuentas continua usted enviando a su hijo a clases particulares de inglés, no me queda mas remedio que reconocer que es usted un potentado económico de tomo y lomo... o un masoquista. Personalmente prefiero que sea usted lo primero.

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