domingo, enero 10, 2010

EL SILENCIO DE LOS BORREGOS


Hasta los que contemplan las habituales charlas de Caye y Tano se encuentran sorprendidos ¿De qué hablarán hoy que se encuentran tan excitados? Imposible que sea de mujeres. Se les notaría en la cara. Hoy no sonríen. Debe ser algo serio. Escuchemos su charla.
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Tano.- ¡Caye, rápido, ayúdame a sentarme, me va a dar algo! ¡Date prisa, por favor!

Caye.- ¡Tranquilo, Tano! Ya sé que es para cabrearse, pero lo último es morirse. Tú y yo tenemos que vivir aún muchos años más.

T.- ¿Para qué? ¿Para ver como se pitorrean de nosotros y lo consentimos sin decir nada? Ni hablar. Creo que es mejor morir con dignidad, aunque sea de una subida de tensión, que soportar la vergüenza de ver como nos tratan. Se creen que somos tontos.

C.- Tano, ya sé que es grave lo que estamos soportando. Pero hay que resistir en recuerdo de nuestros antepasados. La historia de España está llena de ejemplos heroicos de resistencia. Ahí tienes Numancia, los últimos de Filipinas, el Alcázar de Toledo, la Guerra de la Independencia… y muchos casos más que nos tienen que servir de ejemplo para aguantar lo que estamos sufriendo.

T.- Pues mira, ya que has nombrado Numancia, voy a actuar, salvando las distancias, desde luego, como un numantino. Prefiero la muerte al deshonor. Voy a suicidarme.

C.- Bueno, Tano, tampoco hay que exagerar tanto. Total por unas actitudes singulares, por decirlo de alguna forma, de nuestro Gobierno, no hay que perder la vida.

T.- ¿Actitudes singulares? ¿Llamas actitudes singulares a que nos estén machacando todos los días con la fatídica crisis y que los gobernantes, políticos y politiquillos se estén dando la vidorra padre a nuestra costa? Eres un consentidor.

C.- Hombre, algo exagerado sí que es la actitud de algunos, pero ten en cuenta que debe haber alguno bueno y honrado entre ellos.

T.- Quién esté libre de toda culpa que tire la primera piedra ¿Te suena la frase? Pues aplícala a este grupo de sabandijas. No se salva nadie. Se han metido en política con el único fin de ganar dinero ¡Cuánto más, mejor!

C.- ¡Tranquilo, Tano! Comprendo tu indignación. Calma.

T.- ¿Calma? ¿Pero es que tú no lees la prensa o ves la televisión? Dime ¿Cuándo has visto a alguna de las nuevas ministras, o cargos más altos, que repitan traje?

C.- Es verdad. Hay una que además ha rejuvenecido con el cargo.

T.- Debe ser por lo que se ríen. ¿Te has dado cuenta que cuando más grave es la situación más se ríen?

C.- Tienes razón. El otro día vi en la prensa una foto de las ministras y directoras generales, que están preparando la nueva ley del aborto, por cierto, todas solteras y sin hijos, y todas se estaban riendo.

T.- ¿Sabes de qué se reían? De nosotros, que no decimos nada. Pueden hacer lo que quieran sin que nadie les diga nada.

C.- No lo creo. Debería ser de otra cosa.

T.- Sí, es posible que fuera de otra cosa. Pero no acierto a saber de qué. Si no es de nuestro silencio ante sus actitudes ¿Recuerdas aquel ministro de justicia que tuvo que dimitir? Vaya tío. Le hicieron huelga hasta los jueces. Pues ese caballero se rió a mandíbula batiente al día siguiente de la dimisión en el Congreso.

C.- Bueno, pero todo no será reírse. Alguno se ocupará de hacer algo serio.

T.- Por supuesto, como ese presidente de comunidad autónoma que no acierta a encontrar la factura del montón de trajes que dice que se ha comprado. Es que con tanto problema como le da la gobernación de su comunidad, no tiene tiempo de archivar debidamente las facturas. A cualquiera se le puede traspapelar la factura de los trajes.

C.- Esta mañana he leído en la prensa que a una concejala de una población vecina le han dado un cargo en el Parlamento Europeo, con un sueldo por encima de los diez mil euros mensuales. Con ese sueldo va a hacer maravillas para España.

T.- Con ese sueldo va a forrarse. He estado preguntando a muchos conocidos, he escuchado tertulias en la radio, en la televisión, he leído prensa, he buscado en Internet… No he podido descifrar que narices hacen los diputados europeos.

C.- A mí me han dicho que lo que mejor hacen es viajar, en primera clase, desde luego. Todas las semanas van y vienen a Bruselas. La incógnita es saber lo que hacen allí.

T.- Lo que hacen y como lo hacen. Por cada diputado europeo hay tres o cuatro funcionarios, que además eligen los propios diputados entre sus familiares y amiguetes. Todos cobran de nuestros impuestos ¡Hay que joderse!

C.- Esto hay que entenderlo como un daño colateral y asumible por pertenecer a la Unión Europea.

T.- Y lo de los concejales, alcaldes, consejeros, presidentes de comunidades, directores generales, ministros, etc. ¿cómo lo entendemos?

C.- Bueno, eso ya es un poco más difícil explicarlo. Pero, tranquilo, ya verás como al final todo tendrá su explicación.

T.- Caye ¿recuerdas aquella película que tanto nos gustó y que salía un tipo muy bestia?

C.- No recuerdo ahora ¿por qué lo dices?

T.- Porque acabo de acordarme del título y va que ni pintado para aplicárnoslo a los españoles por todo lo que estamos aguantando sin decir nada: “El silencio de los borregos”. Porque eso es lo que somos: mansos borregos que no se indignan ni protestan por lo que les hacen.

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