Han dicho algunos políticos que es indecente que mientras la inflación es -1%, los funcionarios, además de tener plaza fija, tengan una subida salarial del 5%. Y efectivamente, es indecente que unos señores que tienen el puesto de trabajo asegurado se preocupen de ello. A los demás españoles nos despiden y nos quedamos en la calle hasta que Dios quiera. Sin embargo, me gustaría transmitirles a estos señores lo que entiendo por indecente:
Indecente, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 euros/mes y el de un diputado 3.996 euros/mes, pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a 6.500 euros/mes.
Indecente, es que lo eurodiputados cobren 9.000/mes con gastos, viajes y colaboradores que ellos escojan pagados.
Indecente, es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera.
Indecente, es que un jefe de policía municipal de un ayuntamiento de tercera gane más que un coronel de ejército con 30 años de antigüedad.
Indecente, es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad de todos los partidos, por supuesto y al inicio de la legislatura).
Indecente, es comparar la jubilación de un diputado y el de una viuda.
Indecente, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste con siete y los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima solo necesiten jurar el cargo.
Indecente, es que un trabajador, además de cotizar 35 años, tenga que resistir en su puesto de trabajo hasta los 65 años. De no ser así le deducen el 8% por cada año que le falte hasta los 65 para toda el resto de su vida. Imaginen a un señor que ha cotizado 40 años pero que se queda sin trabajo a los 60, se le deduce el 40% de su pensión y no la recuperará ya nunca.
Indecente, es que los diputados sean los únicos trabajadores (?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF.
Indecente, es colocar en la administración miles de asesores, amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados.
Indecente, es el millonario gasto en mediocres TV creadas al servicio de la pervivencia en el trono de políticos más mediocres.
Indecente, es el ingente dinero destinado a sostener los partidos aprobado por los mismos políticos que viven de ellos.
Indecente, es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural).
Indecente, es el coste que representan a los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes siempre en gran clase y tarjetas de crédito por doquier; (Tenemos más coches oficiales en España que entre Francia, Alemania y EEUU juntos. Esto, aunque difícil de creer, es cierto. Para alucinar)
Indecente, es que sus señorías falten de su escaño en los plenos una y otra vez y tengan seis meses de vacaciones al año.
Indecente, es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses. (No vaya a ser que con lo poquito que han cobrado en su legislatura no les llegue)
Indecente, es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.
Indecente, es que se pongan a parir en los debates la izquierda y la derecha y luego cenen juntitos en los mejores restaurantes... y todo a cargo de nuestros bolsillos.
Indecente, es que Caja Madrid compre un BMW blindado por valor de 510.000 euros para que su presidente, Miguel Blesa, pueda ser trasladado de forma segura. Caja Madrid es una de las entidades financieras que más ayuda ha conseguido del Gobierno para su reflotación. (El Mundo 18 de mayo de 2009)
Indecente, es que todos los gobernantes acepten regalos. Todos sin excepción. Sin ir más lejos el Rey aceptó el regalo del nuevo yate Fortuna de un grupo de empresarios. Y además lo puso a nombre del Patrimonio Nacional para evitar gastos de mantenimiento y tripulación. La noticia no se divulgó mucho en su día porque también en España impera la Ley del Silencio. (Véase información detallada en Internet)
Indecente, es que a la cuñada del Príncipe de Asturias se le otorgue un empleo de nueva creación en el Ayuntamiento de Barcelona con un sueldo entre 55.000 y 90.000 euros anuales. Y todo enmarcado en la política de austeridad de este Ayuntamiento. (El País, 13 de Septiembre 2009)
Indecente, y una muestra de ignorancia de la grave situación económica es:
- Regalar una bombilla por contribuyente.
- Crear una subvención de 2.500 euros por niño nacido.
- Devolver 400 euros por contribuyente.
- Crear una Ley del Dependiente cuando no se tiene ni la más remota idea de cómo se financiará.
- Regalar un ordenador portátil a a todos los alumnos de 5º curso de primaria.
- Subvencionar con 28.810 euros a la Asociation of Gays and Lesbians of Zimbabwe (¡Toma castaña!)
PERO LO MAS INDECENTE ES QUE NOS TOMEN POR GILIPOLLAS. Yo no soy funcionario pero lo de los políticos me parece indecente.
¡INDECENTE! ¡COÑO!
¿QUÉ SE PUEDE HACER? NADA. ABSOLUTAMENTE NADA. LOS POLÍTICOS SE HAN BLINDADO DE TAL FORMA QUE NO SE PUEDE ACCEDER A ELLOS.

1 comentario:
Vicente: Totalmente de acuerdo contigo, y aún me pareces demasiado suave con esta gentuza de mierda que son todos los políticos. HE DICHO, TODOS LOS POLÍTICOS.
Propongo la ABSTENCIÓN MASIVA ELECTORAL, para que estos politicastros de los cojones se den por enterados de que el pueblo está empezando a sufrir inicios de orquitis -dicho en castellano clásico: que se nos están empezando a hinchar los huevos.
¡¡¡SUBVERSIÓN ANTE TANTA CORRUPCIÓN!!! ¡¡¡YA!!!
La cacatúa.
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