
En una compañía que no tiene asignado el número de asiento en las tarjetas de embarque, los pasajeros suelen deambular por los pasillos del avión antes de tomar asiento. Algunas veces la voz del auxiliar de vuelo suele anunciar por los altavoces:
“RECORDAMOS A NUESTROS PASAJEROS QUE NO ESTÁN AQUÍ PARA COMPRAR LOS SILLONES, POR FAVOR, ESCOJAN UNO Y SIÉNTENSE”
***
Debido a una política de no renovación del personal auxiliar de vuelo, estos habían envejecido con los años y su aspecto físico no era el más adecuado. En uno de los vuelos la voz del comandante dirigiéndose a los pasajeros dijo:
“DAMAS Y CABALLEROS, UNA VEZ QUE HAYAMOS ALCANZADO NUESTRA ALTITUD DE CRUCERO VAMOS A BAJAR LA INTENSIDAD DE LAS LUCES DE CABINA. ESTO LO HACEMOS PARA SU MAYOR COMODIDAD Y PARA DISIMULAR LA APARIENCIA DE NUESTROS AUXILIARES”
***
Después de tomar tierra la azafata comunica a los pasajeros:
“POR FAVOR, ASEGÚRENSE DE LLEVAR CONSIGO TODOS SUS PERTENENCIAS Y SI VAN A DEJAR ALGÚN OBJETO PROCUREN QUE SEA ALGO QUE MEREZCA LA PENA”
***
Otro:
“CUANDO ABANDONEN EL AVIÓN LLEVEN CONSIGO TODAS SUS PERTENENCIAS. CUALQUIER COSA QUE DEJEN SERÁ DISTRIBUIDA ENTRE LOS AUXILIARES DE VUELO. POR FAVOR, NO DEJEN NIÑOS NI ESPOSAS.
***
Se oye la voz de la azafata decir:
“SEÑORES PASAJEROS, EN CASO DE UNA REPENTINA PÉRDIDA DE PRESIÓN EN LA CABINA, LAS MÁSCARAS DE ÓXIGENO SE DESCOLGARÁN AUTOMATICAMENTE DESDE EL COMPARTIMENTO SUPERIOR. NO GRITEN. MANTENGAN LA CALMA. NO PASARÁ NADA. COJAN LA MÁSCARA, COLOQUÉNSELA TAL COMO LO HAGO YO Y RESPIREN CON NORMALIDAD. SI USTED LLEVA UN NIÑO PEQUEÑO VIAJANDO CON USTED ASEGÚRESE SU MÁSCARA ANTES DE PROCEDER A COLOCAR LA DEL NIÑO. EN EL CASO DE QUE LLEVE MÁS DE UN NIÑO, ESCOJA A SU FAVORITO.
***
Después de un duro aterrizaje en el que el avión se tambaleó y zigzagueó hasta un brusco frenazo al final de la pista que hizo que los pasajeros se tragaran el respaldo del asiento delantero; el piloto, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de la compañía, despidió con una falsa sonrisa a todos y cada uno de los pasajeros con la consabida frase de “Gracias por volar con nuestra compañía”
Los pasajeros no se atrevían a mirar a la cara del piloto al salir. Sólo una viejecita que se apoyaba en un bastón al andar, se dirigió a él y le dijo:
¿PUEDO HACERLE UNA PREGUNTA?
CLARO QUE SÍ, SEÑORA. ¿QUÉ DESEA SABER?
¿HEMOS ATERRIZADO O NOS HA DERRIBADO UN MISSIL?
***
Comunica la azafata a través del altavoz:
“SEÑORAS Y SEÑORES, POR FAVOR, PERMANEZCAN EN SUS PUESTOS HASTA QUE EL COMANDANTE DETENGA LA NAVE. UNA VEZ QUE EL HUMO SE HAYA DISIPADO Y YA NO SE OIGAN LAS SIRENAS DE LAS AMBULANCIAS Y BOMBEROS, LES MOSTRAREMOS LA FORMA DE SALIR DE LOS RESTOS DEL APARATO”
***
Después del despegue el comandante se dirigió a los pasajeros:
“SEÑORAS Y SEÑORES, LES HABLA EL COMANDANTE. BIENVENIDOS AL VUELO Nº 5698 CON DESTINO A NUEVA YORK. EL VUELO DURARÁ OCHO HORAS. POR FAVOR, RELÁJENSE Y... ¡¡¡HOSTIA, DIOS MÍO, COMO HA PASADO ESTO!!! Pasaron unos eternos minutos. Los pasajeros estaban pálidos. De nuevo se oyó la voz del comandante: PERDONEN, SEÑORAS Y SEÑORES, SI LES HE ASUSTADO, LA AZAFATA HA DERRAMADO EL CAFÉ EN LA PARTE DELANTERA DE MIS PANTALONES, DEBERÍAN VER USTEDES COMO HAN QUEDADO”
Un pasajero de la clase turista respondió:
ESO NO ES NADA. DEBERÍA VER USTED LA PARTE TRASERA DE LOS MÍOS.
“RECORDAMOS A NUESTROS PASAJEROS QUE NO ESTÁN AQUÍ PARA COMPRAR LOS SILLONES, POR FAVOR, ESCOJAN UNO Y SIÉNTENSE”
***
Debido a una política de no renovación del personal auxiliar de vuelo, estos habían envejecido con los años y su aspecto físico no era el más adecuado. En uno de los vuelos la voz del comandante dirigiéndose a los pasajeros dijo:
“DAMAS Y CABALLEROS, UNA VEZ QUE HAYAMOS ALCANZADO NUESTRA ALTITUD DE CRUCERO VAMOS A BAJAR LA INTENSIDAD DE LAS LUCES DE CABINA. ESTO LO HACEMOS PARA SU MAYOR COMODIDAD Y PARA DISIMULAR LA APARIENCIA DE NUESTROS AUXILIARES”
***
Después de tomar tierra la azafata comunica a los pasajeros:
“POR FAVOR, ASEGÚRENSE DE LLEVAR CONSIGO TODOS SUS PERTENENCIAS Y SI VAN A DEJAR ALGÚN OBJETO PROCUREN QUE SEA ALGO QUE MEREZCA LA PENA”
***
Otro:
“CUANDO ABANDONEN EL AVIÓN LLEVEN CONSIGO TODAS SUS PERTENENCIAS. CUALQUIER COSA QUE DEJEN SERÁ DISTRIBUIDA ENTRE LOS AUXILIARES DE VUELO. POR FAVOR, NO DEJEN NIÑOS NI ESPOSAS.
***
Se oye la voz de la azafata decir:
“SEÑORES PASAJEROS, EN CASO DE UNA REPENTINA PÉRDIDA DE PRESIÓN EN LA CABINA, LAS MÁSCARAS DE ÓXIGENO SE DESCOLGARÁN AUTOMATICAMENTE DESDE EL COMPARTIMENTO SUPERIOR. NO GRITEN. MANTENGAN LA CALMA. NO PASARÁ NADA. COJAN LA MÁSCARA, COLOQUÉNSELA TAL COMO LO HAGO YO Y RESPIREN CON NORMALIDAD. SI USTED LLEVA UN NIÑO PEQUEÑO VIAJANDO CON USTED ASEGÚRESE SU MÁSCARA ANTES DE PROCEDER A COLOCAR LA DEL NIÑO. EN EL CASO DE QUE LLEVE MÁS DE UN NIÑO, ESCOJA A SU FAVORITO.
***
Después de un duro aterrizaje en el que el avión se tambaleó y zigzagueó hasta un brusco frenazo al final de la pista que hizo que los pasajeros se tragaran el respaldo del asiento delantero; el piloto, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de la compañía, despidió con una falsa sonrisa a todos y cada uno de los pasajeros con la consabida frase de “Gracias por volar con nuestra compañía”
Los pasajeros no se atrevían a mirar a la cara del piloto al salir. Sólo una viejecita que se apoyaba en un bastón al andar, se dirigió a él y le dijo:
¿PUEDO HACERLE UNA PREGUNTA?
CLARO QUE SÍ, SEÑORA. ¿QUÉ DESEA SABER?
¿HEMOS ATERRIZADO O NOS HA DERRIBADO UN MISSIL?
***
Comunica la azafata a través del altavoz:
“SEÑORAS Y SEÑORES, POR FAVOR, PERMANEZCAN EN SUS PUESTOS HASTA QUE EL COMANDANTE DETENGA LA NAVE. UNA VEZ QUE EL HUMO SE HAYA DISIPADO Y YA NO SE OIGAN LAS SIRENAS DE LAS AMBULANCIAS Y BOMBEROS, LES MOSTRAREMOS LA FORMA DE SALIR DE LOS RESTOS DEL APARATO”
***
Después del despegue el comandante se dirigió a los pasajeros:
“SEÑORAS Y SEÑORES, LES HABLA EL COMANDANTE. BIENVENIDOS AL VUELO Nº 5698 CON DESTINO A NUEVA YORK. EL VUELO DURARÁ OCHO HORAS. POR FAVOR, RELÁJENSE Y... ¡¡¡HOSTIA, DIOS MÍO, COMO HA PASADO ESTO!!! Pasaron unos eternos minutos. Los pasajeros estaban pálidos. De nuevo se oyó la voz del comandante: PERDONEN, SEÑORAS Y SEÑORES, SI LES HE ASUSTADO, LA AZAFATA HA DERRAMADO EL CAFÉ EN LA PARTE DELANTERA DE MIS PANTALONES, DEBERÍAN VER USTEDES COMO HAN QUEDADO”
Un pasajero de la clase turista respondió:
ESO NO ES NADA. DEBERÍA VER USTED LA PARTE TRASERA DE LOS MÍOS.

No hay comentarios:
Publicar un comentario