sábado, agosto 07, 2010

TRIBULACIONES DE UN INGLÉS EN ESPAÑA




Tengo un amigo inglés.
Pertenece al grupo de ciudadanos comunitarios que se han instalado a vivir entre nosotros para ayudar a encarecer el precio de la segunda vivienda. Esas casitas que antes se compraba uno con un préstamo que se amortizaba en unos pocos años y que ahora se necesitan dos o tres generaciones para pagarlas.
Suele venir con cierta frecuencia a mi casa a contarme las anécdotas, pequeños problemas, contratiempos y desventuras que le ocurren y que nosotros ni siquiera las pensamos, sólo nos damos cuenta de ellas cuando alguien nos las relata.
Vean un pequeño ejemplo de las cosas que le están ocurriendo desde su llegada.
Como aún no habla un español perfecto, trataré de transcribir sus palabras lo más fielmente a como las pronuncia para que puedan apreciar mejor su situación.
Empiezo:
Un día, cuando estaba en tratos para comprar la casa que actualmente vive, vino a verme con el informe del tasador del banco y un diccionario de español – inglés.
- Yo querer tu ayudar a comprender informe. Ser difícil para mí algunas palabras.
- Vamos a ver ¿Qué no entiendes?
- Qué querer decir “entorno deprimente”, “agua no potable”, “construcción mediocre”, “tejado con goteras”, “calles estrechas y retorcidas”, “no se pueden cruzar dos coches en la misma calle”, “urbanización sin legalizar”?... ¿Tú saber todo esto?
Pensando para mi (¡María Santísima! ¿Qué le están tratando de vender a este hombre?)
- Creo que debemos ir a ver la casa en compañía de un familiar mío que es constructor. Creo que él te podrá ayudar.
Fuimos a ver la casa que, efectivamente, está situada en una urbanización ilegal en un pueblo vecino. El entorno deprimente, depende de la comunidad autónoma del tasador. Si es gallego o del norte de España, aquello forma parte del desierto del Sáhara; pero si es de nuestra zona, como al parecer no era, el entorno se podía considerar de lo más normal: tierra, más tierra, piedras, más piedras y algún matorral de esparto. El último lagarto fue visto en la década de los 70; desde entonces no hay signos de ningún tipo de fauna silvestre, excepto mosquitos y cigarras cantarinas.
La construcción del edificio no era tan mediocre como parecía, aunque necesitaba algunas mejoras que mi familiar estaba dispuesto a realizar. El asunto del agua no potable se podía solucionar con una buena depuradora. Lo de las calles estrechas y retorcidas donde no caben dos coches no tenía arreglo, pero también se podía aceptar e incluso le daba un cierto encanto a la urbanización, pues tampoco tenía tanto tráfico. El asunto de la urbanización ilegal parecía que se iba a solucionar pronto al legalizarla el ayuntamiento correspondiente.
Al final compró la casa.
Para realizar las mejoras tuvo que estar en contacto con albañiles, fontaneros, carpinteros, electricistas, suministradores de material, pintores y toda esa extensa gama de profesionales que necesitamos para las reformas de las viviendas y que con tanta facilidad, alegría y desparpajo nos engañan y nos pasan sus facturas.
Unos días después de empezar las obras vino a visitarme. Nada más entrar en casa me dijo:
- Yo aprender nuevas palabras de español que ser muy importantes. Todo el mundo las dice.
- ¿Qué palabras son esas?
- “No se preocupe” y “mañana”. Todos decir lo mismo cuando yo preguntar cuando venir a trabajar. Pero nadie venir mañana. Yo preocupar.
Le informé que este tipo de profesional está muy saturado de trabajo y que no suele cumplir con exactitud sus compromisos horarios.
- Entonces, deber llamar a mí por teléfono y avisar. Yo esperar más de seis horas por fontanero. No venir en tiempo. Yo tener que preguntar si hora ser de España o de Inglaterra (Se refería a la puntualidad inglesa o a la española)
Otra cosa muy curiosa es la forma en que este tipo de inmigrante va aprendiendo el idioma. Todos van cogiendo palabras de la calle y las adaptan a sus situaciones personales. Me ha preguntado en muchas ocasiones por el significado de alguna de ellas. Créanme que ni con el mejor diccionario y buena disposición se puede aclarar.
- ¿Qué querer decir “está chupao”?. Todos que estar trabajando en mi casa decir lo mismo cuando yo preguntar si ser difícil el trabajo. Yo no entender ¿Ser difícil o fácil? Cuando yo preguntar como quedar trabajo cuando terminar, todos decir “de puta madre, tío”. No entender nada. Puta ser mala palabra. Madre ser palabra buena. Yo no ser tío de ellos ¿Qué querer decir?
Un día me contó una anécdota muy curiosa que me llegó a lo más hondo. Me dijo:
¿Tu recordar vecina guapa? Ser familia todos los trabajadores. Ser tía. Todos querer mucho y cuando verla decir: “tía buena”. Yo pensar que aquí pasa algo raro. Trabajadores decirme que está buena. No entender del todo. Yo creer que aquí hay algo sexual.
¿Qué quieren que les diga? Cuando oí esto me emocioné. Yo creía que este piropo había desaparecido. Durante muchos años fue utilizado sólo por los trabajadores de la construcción. Cuando estaba en su apogeo era un piropo grosero. Se le solía decir a la mujer desde lo alto de un andamio en voz alta y desgarrada. Después su uso se popularizó hasta el punto de morir por sí mismo de tanto desgaste y haber perdido la gracia original. Ver que las nuevas generaciones de trabajadores de la construcción lo han rescatado del olvido es como para un paleontólogo descubrir que en un valle del Himalaya aún viven dinosaurios.
Tratar de explicar la diferencia entre una mujer que es buena y otra que está buena me costó algún tiempo. Creo que al final lo conseguí. Claro que tuve que mencionar a Sharon Stone y a la Madre Teresa de Calcuta.
Otro día vino a verme con otro problema.
Yo comprar y pagar coche. Para dar coche necesitar un domicilio en España. Yo no vivir aún en casa. No saber cuando vivir, un mes, dos meses… no sé ¿Qué poder hacer?
Este caso puntual, que parecía imposible de resolver hasta que dispusiera de un domicilio fijo y estuviera censado en él, se solucionó de la forma más curiosa y fácil. Le pregunté si tenía algún buen amigo inglés viviendo en la zona donde compró la casa que quisiera certificar que estaba viviendo con él. Me dijo que había un par de ellos que lo podrían hacer. Se preparó un certificado en inglés que firmaron los dos, se le puso una póliza de 2 euros, un sello de un hotel inglés de Torrevieja y otro de una empresa de transportes también inglesa, y con esto el papel adquirió un tinte de legalidad que no veas. Se presentó este certificado a la empresa concesionaria de la marca del coche y con él le tramitaron la documentación del coche a su nombre sin problemas.
- Esto no ser posible en Inglaterra. Allí necesitar certificado oficial y policía venir a casa a comprobar. España ser diferente.
En otra ocasión encargó dos puertas a un carpintero. Escogió el modelo y el color y entregó las llaves de la casa al carpintero pues él se iba de viaje y quería que se las colocasen para tenerlas listas a su vuelta. Cuando regresó a casa se dio cuenta de que las puertas eran de un color completamente distinto al de los marcos. El carpintero le dijo que sólo hablaron del color de las puertas, no de los marcos. Así se quedaron.
Un cristalero tomó medidas para una gran ventana. Cuando fue a colocar el cristal se dio cuenta que se había equivocado con las medidas y era pequeño. Se marchó y aún lo está esperando.
Exploración médica en hospital. Le tenían que anestesiar. Primero pagó en un mostrador, de allí le enviaron a otro a por la factura. En este otro le dieron una llave y le dijeron que pusiera toda la ropa y lo de valor en una caja con el número de la llave. La llave debía guardarla, pero la ropa de quirófano que le dieron no tenía bolsillos.
Estas cosas también nos pasan a nosotros, pero como estamos acostumbrados no les hacemos demasiado caso.

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