jueves, diciembre 06, 2007

DESPILFARRO


Sí en algo no he dudado ha sido en poner título a la presente denuncia. Vean por qué.

Publicado en EL SEMANAL DIGITAL el 22 de Marzo de 2005:

CALDERA GASTA 290.000 EUROS EN LLEVARSE A MOSCÚ A CIEN PERSONAS.

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Lo bueno del caso es que estas cien personas se desplazaron en el avión privado del Rey; vamos, en el Air Force One español. Ni siquiera usaron el del Presidente de Gobierno, que éste también tiene otro avión privado, ni mucho menos pensaron ir en un vuelo regular.

Además del Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Exmo. Sr. D. Jesús Caldera, acompañó a este numeroso grupo el Secretario de Estado para la Seguridad Social, Ilmo. Sr. D. Octavio Granado.

Yo me imagino que el acto de pedirle el avión al Rey no sería muy protocolario, y tratándose de socialistas de toda la vida, en los que la camaradería y el comportamiento campechano y jovial es la base de la relación humana, podría haberse desarrollado más o menos de la siguiente manera:

-Jesús –le dice Octavio Granado a su ministro- ya que vamos a ir a Moscú ¿qué te parece si vamos en el avión de Pepeluis? Creo que causaríamos una gran impresión al aterrizar, nos sale un poco más caro, pero que importa, así se enterarían los rusos de lo mal que han hecho renunciando al comunismo y tontear con el capitalismo. La verdad está en el socialismo. Que lo vean. No hay nada que cause mayor impresión que un avión privado. Nos recibirían las autoridades locales a pie de escalerilla, nos pondrían la alfombra roja y una banda de música interpretaría los himnos nacionales de los dos países. Imagínate, tú pasando revista a las tropas que nos rendirían honores. Sería la hostia, Jesús.

-Me parece magnífico Octavio. Se me hace la boca agua sólo de pensarlo. A veces tienes ideas que son dignas del jefe. Por supuesto que nos alojaríamos en lujosísimos hoteles de cinco, o más, estrellas y el caviar estaría hasta en el cuarto de baño. Voy a llamar a Pepeluis para informarle.

(Lo llama desde un teléfono portátil de última generación)

-Oye, Pepeluis, me ha aconsejado el Octavio que ya que vamos a ir a Moscú deberías dejarnos tu aeroplano para causar una buena impresión a la llegada ¿Qué te parece?

-Buena idea ha tenido el Octavio, Jesús, como todas las suyas; si no fíjate en los recortes que hace a las pensiones, a este paso aquí sólo cobrarán pensiones y se beneficiarán de la Seguridad Social los que no han cotizado nunca: moros, sudamericanos, ciudadanos de los antiguos países del Este, jubilados alemanes, ingleses, nórdicos, etc. Tenemos que demostrar al mundo que España es el país más solidario que existe; aunque entre nosotros no podamos compartir ni el agua del Ebro. Lo malo del caso es que a mi aparato le patina el embrague y tengo cita en el taller para la próxima semana. Tiene que estar dispuesto para el viaje que tengo que hacer a Sudamérica a vender armas y regalar dinero.

-Pepeluis ¿y si le pedimos al Rey el suyo? Total no lo va a gastar en un tiempo. Y lo que es del Rey es de todos ¿No te parece?

-Estás en todo, Jesús. Si te elegí para ministro fue por tu capacidad improvisadora y por ser hombre; si hubieras sido mujer ya no hubieras entrado en el cupo por culpa de la paridad esa que me he sacado de la manga. Voy a llamar al Rey. Oye, Jesús, por si acaso me pregunta algo ¿a que vais a Moscú?

-Nada importante, al Octavio se le ha ocurrido ir a repartir pensiones de 6.000 Euros a los “niños de la guerra”, ya sabes, esos abueletes de más de 80 años que fueron sacados de España a la fuerza y trasladados al paraíso del proletariado. Total solo son 543 pensiones de 6.000 euros anuales cada una, y con la edad que ya tienen y el vodka que beberán con ese dinero, acabamos con ellos en menos de 5 años y quedamos de puta madre ante los futuros electores.

-Estás en todo, Jesús, pero ¡ojo! cuidado, no creéis un precedente y se nos tengan que ir los españoles a Rusia para poder cobrar las pensiones que han estado cotizando aquí.

-Tranquilo, Pepeluis, eso lo tengo atado y bien atado. De aquí no se mueve nadie, después de lo que les hará el Octavio no tendrán ni un euro para ello.

-Otra cosa. Mucho cuidado y no hacer como los tontos esos del PP de Mallorca que con la excusa de que no sabían ruso pasaron a cobrar las facturas de los puticlubs. Ya sabes que eso se camufla como “gastos imprevistos y de forzado protocolo” en la factura del hotel. Así es como lo hacemos todos. Bueno, hasta luego, voy a llamar al Rey.

(Marca y llama)

-Oiga, soy Pepeluis, ZP para los amigos, que se ponga el Rey, por favor (espera un momento) Oye, Juanca, verás, el Caldera y el Granado se quieren ir a Moscú a repartir pensiones, poca cosa, unos tres millones y pico de euros al año. Si, pero tranquilo, aquí nos sobra dinero a punta pala para las pensiones no contributivas. Para eso tenemos a Granado que se encarga de sacarle el dinero a los que han estado cotizando gran parte de su vida. Bueno, la cuestión es que para impresionar a los rusos hemos pensado que la expedición vaya en tu avión, total tú no lo vas a utilizar en las próximas semanas. Sólo van unas cien personas entre políticos, periodistas y amiguetes. Casi nada ¡Ah! y de la gasolina no te preocupes, el Solbes nos ha dado crédito en la Campsa. Gracias, Juanca, a mandar que para eso eres el jefe.

(Se dirige a Octavio Granado)

-Octavio, ya está todo arreglado. Avisa a los de intendencia para que no olviden el Jabugo y el Rioja, que eso impresiona la tira. A la semana que viene a Moscú y a vivir que son dos días.

FIN DE ESTA HISTORIA (Real ¿eh?)

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